Arteazuer

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viernes, 18 de marzo de 2011

Alonso Cano


Alonso Cano (1601-1667)
 Inmaculada s. XVII (1655).45 cm.
Madera policromada
Catedral de Granada
En Granada, se consolida durante el s. XVII una escuela de escultura que se caracteriza por su pequeño tamaño, tallas delicadas y exquisitas pensadas para espacios íntimos en oratorios privados o en capillas de conventos.
Alonso Cano, también arquitecto y pintor, es uno de los representantes de esta escuela. Sus estancias en Sevilla donde entra en contacto con Montañés, y en Madrid,  terminan por conformar su estilo: naturalista, sereno y en búsqueda permanente de la belleza ideal. Sus esculturas rebosan gracia y un cuidado exquisito en la talla a través del plegado menudo
Otras obras  la Virgen de la Oliva que realiza para un retablo de su padre que era  constructor de retablos y de quien aprendió el oficio.

Alonso Cano, al igual que Montañés, logra combinar en sus obras las pervivencias clasicistas con los nuevos postulados barrocos, creando a partir de ellos un nuevo ideal estético de amplia repercusión en la producción escultórica sevillana y granadina. Este modelo, basado en la depuración formal, la delicadeza y la contención expresiva, se materializa en esculturas de silueta esbelta y cuidada anatomía, bellos rostros ovales, de ojos rasgados y mirada ensimismada y melancólica, que, tras su aparente reposo externo, parecen encerrar un profundo y apasionado mundo interior , por Ej. San Juan Bautista adolescente.
Esta Inmaculada de pequeño tamaño  se pensó para colocarla sobre el facistol, el atril central de gran tamaño que se disponía en el centro del coro, así, la obra,  podía ser contemplada desde todos los puntos de vista. Gustó tanto que se  guardó como objeto precioso.
Se apoya sobre la habitual nube de querubines. Representa a la Virgen en el paso de la niñez a la pubertad, con rostro dulce, concentrado en su alta misión. El trabajo  de las manos se hace con finura y delicadeza en el estudio anatómico. Se envuelve en sus vestiduras como de nubes, tal si de una visión celestial se tratara
                La policromía es muy cuidada que se explica en un escultor que conoce bien las técnicas pictóricas, blanco y azul tal como se establecía que debía representarse la Inmaculada Concepción, (La Virgen nació sin pecado original) creencia desde los primeros padres de la Iglesia y en la que insiste la Iglesia de la Contrarreforma aunque no se aprobará como dogma de fe  hasta el 8 de diciembre de 1854. En Granada, Cano se convertirá en el modelo de las jóvenes generaciones de la segunda mitad del siglo XVII dejando tras su muerte dos importantes seguidores (uno, Pedro de Mena) .


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