Arteazuer

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miércoles, 25 de mayo de 2011

Escultura helenística; la Victoria de Samotracia, los relieves del altar de Zeus en Pérgamo, Laoconte

Antes de pasar a comentar dos de las obras más representativas de este periodo, te recomiendo veas este video que te dará una visión general acerca del mismo, tanto a nivel arquitectónico como escultórico.





VICTORIA DE SAMOTRACIA

S. II a. C. (190 a.C.)
Helenismo: Escuela de Rodas.
Autor: ¿Pithocritos?
 Original en mármol. 2,45 m. Museo del Louvre
Técnica. Escultura exenta. Gran virtuosismo técnico en el tratamiento de los paños, trasparentes y pegados al cuerpo, trasluciendo la vigorosa anatomía femenina. La diferencia con Fidias, primer maestro de las “telas mojadas”, es que ahora los paños son muy abundantes y dinámicos creando contrastes de luz y sombra tan típicos del helenismo. Precedente Victoria de Paionios (clasicismo pleno)
Contexto: Grecia postclásica. Helenismo escultórico.
La pieza procedente del Santuario de Cabiros en Samotracia y puede considerarse una de las obras de la corriente “barroca” que se desarrolla en Rodas. Es decir una corriente cacaterizada por la grandiosidad de las imágenes y su ampulosidad formal.
Representa a la Victoria como si estuviera posándose erguida sobre la proa de un barco, si bien en realidad la pieza  se apoyaba sobre una proa de piedra, erigida en la concha superior de una fuente que conmemoraba la victoria naval de los rodenses contra Antíoco III de Siria.
Niké se posa sobre el barco victorioso, con sus vestimentas sacudidas hacia atrás, lo que permite un juego muy dinámico de los paños, con violentos contrastes de luz y sombra.
La obra pierde además todo estatismo por medio de sus postura, adelantando una pierna a la otra y disponiendo sus alas hacia atrás. Lo cual, en última instancia, unido al juego violento de sus ropajes, retuerce el eje de la composición (varias perspectivas).
Su canon es igualmente novedoso aunque sólo sea por sus enormes dimensiones.


Tienes un muy buen comentario y video, aquí


RELIEVES DEL ALTAR DE ZEUS EN PÉRGAMO
S II a. C. (180-160 A.C.)
Helenismo. Escuela de Pérgamo
Varios artistas, de los que hay firmas: Dionisades, Orestes…

Contexto. Lo mismo que el Laocoonte. Pérgamo en el s. II consigue triunfos militares contra los gálatas, y vive un gran esplendor cultural y artístico.
Mármol .Actualmente en el Museo del Estado, en Berlín.
Originariamente en la acrópolis de Pérgamo. Mandado construir por el rey de Pérgamo Eumenes II para conmemorar las victorias de su padre Atalo I contra los bárbaros. Se termina con Atalo II.
Tecnica.-El  friso del zócalo exterior, de unos 120 m. longitud por 2,50 altura , lo recorren altorrelieves, casi de bulto redondo. Hay más de cien figuras en este altar griego que muestran el esfuerzo y el dolor de la lucha durante los periodos de guerras de los reyes de Pérgamo (personalizados en los dioses griegos) contra sus enemigos (personalizados en los gigantes) El tamaño de las figuras son algo más grandes que el natural.
La iconografía se interpretó siguiendo la Teogonía de Hesiodo: la monstruosa raza de los gigantes, hijos de Urano y Gea, se disputan, al principio de los tiempos, el dominio del universo con los dioses olímpicos. Estos los derrotaron bajo la dirección de Zeus y Atenea. El mito es una alegoría de la victoria de la civilización, de la naturaleza organizada,  contra la barbarie, fuerzas del desorden y de lo irracional.
Distribuidos según sus ámbitos y esferas de acción, rodeando a las soberanas figuras de Zeus y Atenea, todas las deidades, con sus animales correspondientes, rechazan la acometida de los brutales y monstruosos hijos de la Tierra.
Todos los artistas, unos cuarenta, que trabajaron en los relieves, procedentes de distintas ciudades (Pérgamo, Atenas, Tralles, quizá Rodas), consiguieron crear un estilo unitario, lo que se suele llamar Segunda Escuela Pergaménica; un ambiente donde las telas se abultan, se anudan y retuercen,  donde las caras viven la tensión y el anhelo , donde cualquier calidad -telas, piel, escamas- recibe un tratamiento individualizado y convincente. Los desnudos con anatomía musculosa y elástica, mostrando figuras en todas las posturas: de  rodillas, de espaldas, de pie, corriendo, tumbados, atacando, esquivando…
Son ejemplo de expresividad, de composiciones entrelazadas, de movimiento, tanto en las posiciones de las figuras como en los ropajes ampulosos y movidos por la acción. Todo típico del periodo helenístico.

Bajo el pórtico: Friso interno (79m longitud por 1,57 m alt.) : otros temas mitológicos sobre un fondo que representa paisaje de rocas, árboles, arquitectura, todo tratado con movimientos más sosegados.




LAOCONTE Y SUS HIJOS 
Helenismo .Escuela de Rodas.
Mármol. Roma. Museos Vaticanos.
Adaptado por los escultores de Rodas: Hagesandro, Atenodoro y Polidoro en el s. I d.C ( 50 d. C), posiblemente, a partir de un grupo de bronce del s. II a.C.
Técnica: mármol en una sola pieza. Impresionante maestría y dominio técnico
Tema, iconografía.- Según una leyenda troyana tal como Virgilio (poeta latino del s. I ) la describe en La Eneida:  Laocoonte, sacerdote troyano,  ha cometido sacrilegio al unirse a su esposa en el templo de Apolo. Además se opone a entrar en Troya el caballo  que los griegos, simulando levantar el asedio contra Troya, han dejado en la playa. Laocoonte se dispone a sacrificar un toro cuando dos enormes serpientes surgieron del mar, atacan a sus hijos y a él que va a socorrerlos. Los troyanos lo interpretaron como un castigo divino, entraron el caballo. Y, efectivamente, tal como presagiaba el sacerdote de Apolo, ese caballo fue la perdición de Troya.
En el Helenismo, el arte llega a tal perfección que en obras como ésta, con ese gran dominio, los escultores saben representar a la perfección y con gran intensidad emotiva,  el dolor y la desesperada resistencia en el sacerdote, víctima inocente; la  impotencia y el desvalimiento en los hijos.
Contexto.- Tras la muerte de Alejandro(323 a. C.), separación del imperio en reinos, pero que siguieron manteniendo una cultura griega hasta la llegada de Roma, incluso durante el dominio de ésta, porque el impacto de la cultura griega sobre los romanos será tal que se siguen realizando obras helenísticas contemporáneas con el arte romano.  Las ciudades de los reinos helenísticos, sobre todo Alejandría , Antioquía en Siria , Pérgamo en Asia Menor, Rodas, conocen gran desarrollo , comercial, cultural y ordenado desarrollo urbano con planificación, donde sobresaldrán los espacios dedicados al ocio ( teatros, gimnasios, estadios). Las bibliotecas y museos tendrán también importancia como centros del saber
Los principales clientes del arte serán las monarquías helenísticas y la rica burguesía comercial. Se pone de moda el coleccionismo de obras de arte.. Los artistas trabajan en escuelas y muchos, además de formación técnica tiene formación literaria y filosófica. Una de las actividades de las escuelas será copiar obras de arte más antiguas que demandan museos y particulares.
Se trata de una obra original, realizada por tres artistas de la misma familia, pertenecientes a la Escuela de Rodas, y que la destinan ya a la ciudad de Roma. Probablemente se tratara de una copia o de una adaptación de una pieza similar anterior del siglo II a. C. realizada en bronce.
El grupo escultórico describe un pasaje de la Eneida de Virgilio (descrito anteriormente).
La obra es de una gran espectacularidad dramática, hasta el punto de considerarla expresión universal del dolor. En este efectismo dramático tiene mucho que ver la disposición teatral, ficticia, de los personajes: sus posturas retorcidas hasta el paroxismo (arrebato); la tremenda fuerza expresiva de unos tratamientos anatómicos “explosivos” por su vigor, y el efectismo gestual del propio Laocoonte.
Tanto es así que podemos hablar de un tratamiento distinto del Laocconte respecto de sus hijos, que siguen dentro de esquemas clásicos de mayor idealización y refinamiento.
Eso no impide que precisamente sea  la composición de todo el conjunto la que otorgue uno de sus mayores méritos a la obra: los tres personajes están perfectamente interrelacionados y entrelazados por la línea sinuosa y trepidante de la serpiente, creando a su vez una composición centrípeta (hacia el centro, antónimo de centrífuga), que acentúa sus fuerza expresiva al irrumpir la luz y la tensión de os cuerpos del centro hacia fuera. Sensación que se agrava por la disposición diagonal de todo el conjunto.
La impresionante musculatura, desaforada en el caso del Laocoonte, y su rostro, barroquización plena de la expresión del dolor.
 Con sus agudos contrastes de luz en pelo, ojos, boca, etc., hicieron mella en un escultor Miguel ángel, contemporáneo del descubrimiento de la pieza en quien esta escultura influiría decisivamente para inclinarlo hacia su característica “terribilitá”, así como para el tratamiento corporal de sus representaciones pictóricas y escultóricas.
El Laocoonte fue descubierto en Roma en 1506. ese mismo año se le añadió a la figura del sacerdote un brazo de cera, poco afortunado porque rompía la estructura compositiva original. Más adelante, ya en el siglo XVIII, el brazo se copió en terracota y poco más tarde en mármol. No obstante, se hicieron dos copias de la pieza poco después de descubierta.

1 comentario:

  1. Muy buen artículo. Estudio Letras Clásicas y precisamente estoy llevando una materia que me trajo hasta aquí. Ojalá hubiera más páginas que tuvieran la calidad de esta.

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