Arteazuer

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martes, 14 de febrero de 2012

Tiziano: La Venus de Urbino - Carlos V en Mülhberg


Tiziano
Venus de Urbino 1538
Óleo sobre lienzo; 1,19 x 1,65 m
Florencia. Galería de los Uffizi


Encargado por Guidobaldo della Rovere, duque de Urbino., casado hacía cuatro años con Giulia  Varano de tan solo 10 años.
A los atributos canónicos de Venus. Las rosas que tiene en la mano derecha y  la maceta de mirto en el alfeizar de la ventana,  se añaden detalles realistas que crean una atmósfera de maliciosa y sensual intimidad, como el perrito enroscado en el lecho y las criadas que sacan ricos vestidos del arcón nupcial.  La Venus ha sido transformada por Tiziano en una Venus cortesana.
Aparte de ésta tiene otra Venus desnuda, cantos a la paganidad clásica, que pese al escándalo de algunas conciencias débiles, eran muy del gusto de monarcas y mecenas principescos.


Tiziano
Carlos V en la Batalla de Muhlberg (1549)
Óleo sobre lienzo; 3,2 x 2,79.
Madrid. Museo del Prado
Es el máximo representante del clasicismo en el Cinquecento veneciano.
Aparte de los temas mitológico  cargados de sensualidad y los  religiosos de gran colorido y fuerza, Tiziano era un gran retratista.
Tiziano ya antes del retrato que nos ocupa, había retratado a Carlos V de pie con perro, formato que marcó modelo que a partir de entonces iban a preferir reyes y príncipes antes que el busto o medio cuerpo. También un bello retrato a Isabel de Portugal. y a Felipe II
 A partir de entonces el pintor tuvo  una relación privilegiada  con los Austrias. Tras la batalla de Mühlberg, el emperador logró hacerle ir a  Augsburgo,  donde haría su retrato a caballo así como de otros personajes que allí había.. Carlos había convocado entonces en esa ciudad a la Dieta  imperial en un momento que le parecía propicio para la causa católica.
El año de antes Carlos había derrotado a la liga protestante en Muhlberg, y así es como representa al emperador, como  paladín de la catolicidad frente a los protestantes recientemente derrotados, auque sería por poco tiempo
En este gran retrato ecuestre, que copiarán todas las monarquías, y que sobre todo hizo fortuna en la corte española del s. XVII, Tiziano representa al emperador en ese momento histórico, erguido  y solo, ante un bello paisaje iluminado por las luces crepusculares
La composición está   determinada por esos colores broncíneos que dominan en toda  la superficie del cuadro, resaltados aún más por los brillos metalizados de la armadura. Los colores fríos aparecen en el paisaje lejano de la derecha.
A pesar de ser un retrato de Estado, cuyo fin primordial es celebrar una victoria política y militar, aparte del rango de rey emperador, Tiziano profundiza en los rasgos psicológicos del emperador con su peculiar prognatismo,  rasgos que denotan bondad y quizá cansancio.





A partir de 8´53"

2 comentarios:

  1. Hola,

    Un blog muy intersante, lo acabo de encontrar... seguiré pasando por aquí,

    Respecto a Tiziando me llamó la atención que a sus 98 años seguía pintando, y firmando, según dicen, con trazo firme (su obra Lepanto). Todo un ejemplo.

    Les invito a pasar al enlace al que apunta mi firma (Redescubrirelarte), por si les resulta interesante; en la última entrada hablamos precisamente de Tiziano.

    Un saludo y gracias de nuevo,

    Jose

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  2. Gracias por tus palabras Arnedo, acabo de ver tu página y me parece sensacional, incluyendo el último artículo y reflexión sobre Tiziano. Te enlazo en los blogs que sigo para que mis chicos también accedan a tu página. Un saludo

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